tratamiento para el linfedema

Linfedema Postmastectomia

El linfedema postmastectomía es una condición que puede surgir como una complicación después de una cirugía de mastectomía, que es la extirpación quirúrgica de todo o parte de un seno, comúnmente realizada como tratamiento para el cáncer de mama. Este tipo de linfedema es una forma de hinchazón que ocurre cuando el sistema linfático se daña o se bloquea, lo cual es un riesgo asociado con la cirugía de cáncer de mama y el tratamiento de radiación.

¿Qué es el sistema linfático?

El sistema linfático es una parte del sistema inmunitario del cuerpo y juega un papel crucial en la lucha contra las infecciones. Consiste en una red de vasos, ganglios linfáticos y órganos que transportan el líquido linfático (un líquido claro que contiene glóbulos blancos) por todo el cuerpo. Los ganglios linfáticos actúan como filtros, atrapando virus, bacterias y otros desechos.

Causas de linfedema postmastectomía

El linfedema postmastectomía ocurre cuando los ganglios linfáticos son removidos o dañados durante la mastectomía o el tratamiento de radiación, lo que puede impedir el drenaje normal del líquido linfático. Como resultado, el líquido puede acumularse en los tejidos del brazo, la mano, el pecho o la zona del seno, causando hinchazón.

Síntomas

Los síntomas del linfedema postmastectomía pueden incluir:

  • Hinchazón en el brazo, la mano, el pecho o la zona del seno del lado tratado.
  • Sensación de pesadez o rigidez en las áreas afectadas.
  • Dolor o molestia.
  • Disminución de la flexibilidad en la mano, muñeca o hombro.
  • La piel puede sentirse más apretada o más difícil de pellizcar.

Prevención y tratamiento del linfedema postmastectomía

El tratamiento se centra en reducir la hinchazón y prevenir el avance del linfedema. Las estrategias pueden incluir:

  • Terapia de drenaje linfático manual (DLM): Una forma especializada de masaje que ayuda a mover el exceso de líquido linfático hacia áreas con ganglios linfáticos funcionales.
  • Uso de prendas de compresión: Mangas o guantes de compresión pueden ayudar a mantener la hinchazón bajo control.
  • Ejercicios específicos: Ejercicios suaves pueden promover el flujo del líquido linfático.
  • Cuidado de la piel: Mantener la piel limpia y bien hidratada puede prevenir infecciones.

Además de estas medidas, es crucial mantener la salud general del sistema circulatorio, lo cual incluye la atención a condiciones como las varices. La eliminación o tratamiento de varices no solo mejora la circulación y alivia los síntomas, sino que también puede contribuir a un bienestar general más amplio.

Basado en trabajos científicos previos que demuestran que ocurren alteraciones en la composición líquida del brazo del lado donde se realizó la mastectomía, antes de desarrollar el edema linfático, nuestros profesionales han desarrollado el plan “Prever”.

La importancia de este enfoque radica en su potencial para identificar cambios sutiles en la composición líquida del brazo antes de que el linfedema se manifieste clínicamente, lo que podría permitir intervenciones más tempranas para prevenir la progresión de esta condición o al menos minimizar sus efectos.

Fundamentos Científicos

La idea de realizar exámenes periódicos de la composición líquida y ecografías del brazo afectado se fundamenta en la comprensión de que el linfedema es precedido por cambios en la composición de líquidos en los tejidos, los cuales son detectables antes de la acumulación clínicamente evidente de líquido linfático que caracteriza al linfedema. Esta acumulación de líquido puede llevar a la inflamación crónica, fibrosis y otros cambios en los tejidos que dificultan el tratamiento del linfedema una vez establecido.

Implementación del Plan «Prever»

  1. Examen de Composición Líquida: Este examen podría realizarse utilizando bioimpedancia espectroscópica (BIS) o técnicas similares, las cuales pueden detectar pequeñas variaciones en la composición de líquidos del tejido. La BIS es una técnica no invasiva que mide la resistencia de los tejidos a la corriente eléctrica, lo cual puede indicar cambios en la retención de líquidos.
  2. Ecografía del Brazo: La ecografía puede proporcionar imágenes detalladas de la estructura de los tejidos blandos, permitiendo la detección de cambios en la ecogenicidad de los tejidos que pueden indicar inflamación o acumulación de líquido antes de que sean palpables o visibles externamente.
  3. Seguimiento y Evaluación: La realización periódica de estos exámenes permitiría un seguimiento detallado de la evolución de la composición líquida y la estructura de los tejidos en el brazo afectado. Esto facilitaría la identificación temprana de cambios indicativos de linfedema en desarrollo.
  4. Intervención Precoz: Con la detección temprana, se podrían implementar medidas preventivas y terapéuticas específicas, como la terapia de drenaje linfático manual, el uso de prendas de compresión y ejercicios dirigidos, antes de que el linfedema se manifieste de manera significativa.
Director Médico en Centro Estudios Vaculares

Autor del libro: “Linfologia Básica”.
Miembro de Honor del Club de Linfología.
Miembro del Capitulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
Miembro de la Sociedad Europea de Flebectomía Ambulatoria.
Miembro de la International Society of Lymphology.

Docente de cursos de posgrado en:
Universidad Europea de Madrid. UEM
Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.