¿Qué es un linfedema?
El linfedema es una enfermedad crónica causada por un fallo del sistema linfático, que provoca retención de líquidos. Afecta a millones y puede tratarse con terapias de drenaje y prevención.
Primera consulta gratuita
El linfedema es una patología crónica caracterizada por la retención de líquidos y proteínas en los tejidos (edema) ocasionado por una alteración en el sistema linfático.
Además de su función inmunitaria produciendo anticuerpos para la defensa del organismo, el sistema linfático se encarga de reabsorber los líquidos y proteínas que normalmente escapan de la circulación y retornarlos al torrente sanguíneo; de esta manera funciona como uno de los principales mecanismos de prevención del edema.
El linfedema afecta a entre 140 y 250 millones de personas en todo el mundo y es una patología a la que no se le otorga la suficiente atención. Su característica más evidente es la del aumento de volumen que puede darse en cualquier parte del cuerpo, siendo más común en brazos y piernas.
En la superficie corporal pueden reconocerse diferentes áreas de drenaje linfático interligadas de manera tal que si una de ellas se encuentra bloqueada, la linfa puede hacer un recorrido diferente del habitual para llegar a otras estaciones ganglionares que drenen el área obstruida. Estas vías de drenaje pueden ser estimuladas a través del tratamiento.
En el Centro de Estudios Vasculares tratamos este tipo de patología y te ofrecemos los tratamientos médicos más novedosos para disminuir y prevenir el linfedema.
En algunos casos, podrían reflejar también problemas circulatorios, aunque habitualmente no conllevan riesgos serios.
¿Qué provoca el linfedema?
Es importante aclarar que cualquier alteración a nivel del sistema linfático no implica la aparición inmediata del linfedema, ya que el organismo suele desarrollar mecanismos compensadores para evitarlo.
Sin embargo, este equilibrio puede ser roto en cualquier momento si se agregan factores capaces de aumentar la oferta de linfa y exceder la capacidad de transporte del sistema linfático previamente dañado. Entre estos factores se encuentran las infecciones e inflamaciones, los traumatismos, los viajes prolongados en avión, el embarazo, etc., ya que todos ellos aumentan la carga linfática.
1. Linfedema primario
Puede originarse sin causa aparente debido a una alteración congénita en el desarrollo del sistema linfático haciéndose evidente clínicamente en diferentes etapas de la vida.
2. Linfedema secundario
Puede aparecer como consecuencia de la retirada quirúrgica de los ganglios linfáticos.
En algunos países, los linfedemas pueden ser causados por parásitos (filarias) que lesionan los vasos linfáticos.
3. Linfedema postmastectomía
Este es, sin duda, el tipo de linfedema más frecuente. Es causado por la obstrucción del drenaje linfático del brazo por la retirada de los ganglios de la axila y la radioterapia asociada en el tratamiento del cáncer de mama.
Las pacientes sometidas a este tipo de cirugía pueden desarrollar linfedema de la parte superior en un 20% al 45% de los casos.
Problema de no tratar el linfedema
El carácter crónico de esta patología conduce indefectiblemente al empeoramiento progresivo del linfedema cuando no es tratado. Llegando en algunos casos a cuadros de elefantiasis. El aumento del volumen del miembro, el engrosamiento cutáneo, la limitación de la movilidad, las dificultades para vestirse y calzarse, etc., pueden conducir a estos pacientes a un estado de depresión que los aísla de su medio social y familiar.
¿Cómo se diagnostica el linfedema?
El diagnóstico del linfedema puede ser realizado en más del 90% de los casos a través de un minucioso examen clínico y estudio de los antecedentes personales y familiares del paciente.
No obstante, en el edema de los miembros puede ser necesario el uso de métodos diagnósticos complementarios tales como el Eco-Doppler, la Linfografía radioisotópica con estudio funcional y las técnicas de Angio RM.
Síntomas del linfedema
Los síntomas de linfedema pueden aparecer progresivamente y no siempre son fáciles de detectar. Hay distintos tipos de síntomas, dependiendo de la zona donde estos aparezcan. En cualquier caso, si presentas alguno de los síntomas que indicaremos a continuación, acude lo antes posible a un especialista para conocer y aprender a manejar estos síntomas para que no empeore.
Síntomas de linfedema en el brazo o la pierna
Hinchazón en el brazo o en la pierna.
Sensación de pesadez en el brazo o la pierna.
Debilidad o disminución de la flexibilidad.
Los accesorios como relojes o la ropa se sienten muy ajustados.
Molestias o dolor.
Tensión, brillo, calor, o enrojecimiento en la piel.
Piel endurecida o piel que no se hunde cuando se ejerce presión.
Engrosamiento de la piel.
Apariencia de piel de naranja.
Pequeñas ampollas que supuran un líquido transparente.
Síntomas del linfedema en cabeza y cuello
Hinchazón de los ojos, la cara, los labios, el cuello, o la barbilla.
Molestias o tensión.
Dificultad para mover el cuello, la mandíbula o los hombros.
Fibrosis (formación de cicatrices) en la piel del cuello y del rostro.
Disminución de la visión a causa del hinchazón de los párpados.
Dificultad para tragar, hablar o respirar.
Pérdida de comida de la boca o babeo mientras se come.
Congestión nasal o dolor duradero en el oído medio, en casos en que la hinchazón sea muy grave.
¿El linfedema tiene cura?
El linfedema no tiene cura, pero es tratable. Sus tratamientos se centran en disminuir la hinchazón e impedir que el problema vaya a más.
Tratamiento Linfedema
El tratamiento que ofrecemos en el Centro de Estudios Vasculares es el Drenaje Linfático Manual. Este tratamiento conservador está indicado en todos los estadios del linfedema primario y secundario e incluye una serie de medidas encaminadas a restablecer el equilibrio entre la cantidad de líquidos que deben ser conducidos y la capacidad de transporte del sistema linfático.
¿En qué consiste el tratamiento de drenaje linfático manual?
Nuestro tratamiento en el Centro de Estudios Vasculares trata de, mediante cuidados higiénico-dietéticos, mantener la integridad de la piel para evitar los brotes infecciosos, recuperar el tono muscular y la movilidad articular, conservar el peso ideal y evitar la retención de líquidos.
Además, de la administración de fármacos con acción sobre el sistema linfático. Otro de los procedimientos es masajear el área afectada estimulando el drenaje linfático y establecer vías colaterales de circulación de la linfa.
El uso de vendajes durante la etapa de reducción y medias o guantes elásticos para la etapa de mantenimiento es fundamental para un correcto funcionamiento del tratamiento.
Debe ser realizado en dos fases o etapas sucesivas: fase intensiva o de reducción del volumen y fase de mantenimiento para evitar la recidiva del linfedema a largo plazo.
¿Qué conseguimos con el tratamiento conservador de linfedema?
Mejorar la sintomatología de pesadez y dolor del miembro así como recuperar el tono muscular y la movilidad articular
Reducir el volumen del linfedema permitiendo el uso de calzados y ropas adecuadas con el consiguiente reintegro a la vida social y familiar.
Prevenir los cuadros infecciosos (linfangitis y erisipelas) que empeoran progresivamente el edema.
Mejorar las características de la piel evitando la fibrosis y la evolución hacia la elefantiasis.
El tratamiento quirúrgico está indicado en un grupo seleccionado de pacientes portadores de linfedemas. Los mejores resultados se obtienen asociando el tratamiento quirúrgico al conservador dentro de un protocolo de seguimiento pre y postoperatorio.
Tratamiento Linfedema
El linfedema no tiene cura, pero es tratable. Sus tratamientos se centran en disminuir la hinchazón e impedir que el problema vaya a más.
4 a 6 semanas
Durante la fase intensiva, de 4 a 6 semanas de duración el tratamiento es realizado de manera ambulatoria.
6 a 12 meses
Los ciclos intensivos pueden repetirse cada 6 a 12 meses, mejorando los resultados a largo plazo.
Fase de mantenimiento
Medidas de contención elástica (medias o guantes) realizados a medida y acude semanalmente a la consulta para someterse a sesiones de mantenimiento
Más de 400 pacientes
Portadores de edema linfático el 60% linfedemas postmastectomía y los restantes inferiores primarios o secundarios.
Fotos del antes y después del tratamiento del linfedema
El antes y después del tratamiento del linfedema destaca un cambio radical. Antes del tratamiento, se observan extremidades visiblemente hinchadas, con piel tensa y brillante debido a la acumulación de líquido linfático. Después del tratamiento, las imágenes muestran una reducción significativa de la hinchazón. Este cambio no solo mejora la apariencia física sino que también eleva la calidad de vida, evidenciando el efecto positivo del tratamiento en la movilidad y comodidad del paciente.
El tiempo de evolución del linfedema en el momento de la consulta fue de 3 meses a 32 años, presentando la mayoría de los casos un tiempo de evolución superior a los dos años. Muchos de ellos ya habían presentado complicaciones tales como linfangitis y erisipelas en más de una oportunidad. El 96% de los pacientes presentó una significativa reducción del volumen del miembro, de la sensación de peso y dolor y del número de infecciones.
En el 83% de los pacientes se obtuvo una reducción del volumen del 50% al 80% con un solo ciclo intensivo. Después de 4 años de seguimiento estos resultados fueron mantenidos o mejorados.
Te ayudamos a tratar el linfedema
Contamos con médicos especialistas en detectar las señales sutiles de problemas linfáticos y proporcionar el tratamiento oportuno. Somos expertos en este tipo de tratamiento, llevamos más de 20 años dedicándonos a la detección de este tipo de edemas. Solicita tu valoración gratuita para hacer un diagnóstico correcto y poder ofrecerte así solución a tu problema de linfedema.
