varices en la menopausia

Tratamiento de varices en menopausia

Tratamientos

La dilatación y tortuosidad de las venas se conoce como varices, una manifestación clínica del deterioro del sistema venoso que sucede con especial frecuencia en los miembros inferiores y que afecta, por lo menos, a 1 de cada 10 personas en España. 

Se observan más en mujeres, como consecuencia de los cambios hormonales que ocurren durante la vida, y tanto la menstruación como el embarazo y la menopausia, se consideran las etapas en donde más se agravan los síntomas. 

La edad es un factor de riesgo importante para las varices, y es que alrededor de los 45-50 años las venas no son las mismas porque el descenso estrogénico produce cambios en las paredes vasculares que favorecen a su dilatación.

Las varices como signo clínico

La circulación venosa comprende una amplia red de venas que tienen como objetivo retornar la sangre desde los órganos y tejidos hacia el corazón. 

Para ello, se divide en dos sistemas. Uno profundo que viaja alrededor de los músculos y que drena directamente en el corazón, y otro superficial que recoge la sangre de la piel y sus adyacencias para llevarla al profundo.

Aunque las varices son muy molestas estéticamente, ellas solo son la expresión del deterioro interno de las venas del sistema superficial. 

Su coloración típica es azulada o verdosa, tienden a sobresalir de la piel y cuando el deterioro avanza se acompañan de otros síntomas, como:

  • Fatiga
  • Pesadez
  • Dolor
  • Hinchazón
  • Acumulación de líquido (edema)
  • Cambios de coloración en la piel 

¿Por qué aparecen las varices?

el tratamiento varices en menopausiaEn vista de que están íntimamente ligadas al deterioro de las venas, cualquier situación que produzca daño vascular indudablemente aumentará el riesgo de padecer varices. Ahora bien, un solo mecanismo explica el por qué de su desarrollo.

Las venas están dotadas de válvulas que trabajan para que la sangre fluya en un único sentido (hacia el corazón), que son como dos compuertas abatibles que se abren hacia un solo lado, y que cuando la sangre retrocede automáticamente se cierran.

El sedentarismo, el envejecimiento y los cambios hormonales favorecen al desgaste de las válvulas, que luego comienzan a funcionar defectuosamente permitiendo que pequeños chorros de sangre se fuguen y queden atrapados dentro de las venas, provocando las varices.

Las varices en la menopausia

Tanto la edad como las fluctuaciones hormonales son factores de riesgo de extrema importancia en la génesis de las varices. El primero asociado a los cambios del envejecimiento, y el segundo por la influencia del déficit de estrógenos.

La menopausia, época que marca el final de la vida reproductiva en la mujer, comprende un riesgo importante porque se acompaña de la privación de estrógeno y progesterona, dos hormonas que rigen el metabolismo femenino y que influyen positivamente en el sistema vascular.

Por lo general, el estrógeno confiere una protección cardiovascular especial a la mujer. Gracias a que disminuye la síntesis de lípidos y colesterol, y mejora el funcionamiento de las paredes endoteliales. 

En la menopausia, el daño vascular se acelera, y tanto las venas como las arterias se deterioran rápidamente; se hacen más duras, menos elásticas y pierden su tono muscular característico.

Las varices comienzan a hacerse más notorias entre los 45 y 50 años, cuando se acerca la última menstruación y los ovarios dejan de producir hormonas. Durante años, se han indicado hormonas exógenas como alternativa terapéutica para revertir estos cambios y mejorar los síntomas, pero hoy en día se conocen riesgos que hacen controvertido su uso.

La prevención es un aspecto fundamental para intentar combatir la aparición de varices en la menopausia.  Es por ello que te recomendamos que accedas al siguiente enlace y obtengas más información: Detener problemas de varices a los 30.

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Recomendaciones para prevenir las varices en la menopausia

El ejercicio es, por excelencia, la medida preventiva más eficaz para muchas enfermedades. La actividad física cardiovascular induce la liberación de tantas sustancias beneficiosas que solamente 30 minutos al día pueden ser suficientes para mantenerte saludable.

Sabiendo que en la menopausia hay un déficit de hormonas, es importante mantenerte activa para darle un empujón a tus químicos corporales. Además, el ejercicio de bajo impacto ayuda a que la sangre se movilice desde las piernas hacia el corazón. De esta forma, podrás combatir la aparición de las varices en la menopausia. 

Ejercicio de bajo impacto: caminar o correr

Las pantorrillas se contraen cuando caminas o trotas y esto a su vez contribuye a que la sangre fluya contra la gravedad, porque, al rodear las venas, actúan como una especie de propulsor que aumentan la presión por compresión, similar a como lo haría una media o un cinturón.

Medias elásticas de compresión gradual

las varices en menopausiaPara la enfermedad venosa, las medias elásticas representan el primer eslabón en la escalera de la prevención, que no son más que calcetines con diferentes grados de presión para que la sangre no quede atrapada en las piernas.

El sistema de compresión gradual consiste en un calcetín que tiene la máxima presión en el tobillo y que disminuye gradualmente hasta llegar al mínimo en el muslo.

Varían en función del tamaño, presión, largo y propósito, por lo que debes acudir con un especialista para llegar al modelo adecuado para ti.

Evita las fuentes de calor

Siempre que puedas, evita las duchas calientes o las saunas, ya que las altas temperaturas inducen la dilatación de los vasos sanguíneos y esto conlleva a que las varices empeoren por mayor inflamación y edema. 

Lo recomendable es darse una ducha diaria con agua fría, o al menos en las piernas, para ayudar a que los vasos se contraigan y la sangre se dirija desde los pies hacia el corazón.

Usa calzado adecuado

Los zapatos planos y aquellos con tacón alto también entorpecen el flujo sanguíneo. Recomendamos usar un tacón de entre 3 y 4 cm.

Evita el estreñimiento

Pocos saben que el estreñimiento es un enemigo silencioso de las varices, y es que la poca ingesta de fibra hace que las evacuaciones sean forzadas y pujantes. Esto no solo impacta negativamente en tu salud gastrointestinal, sino que incrementa la presión dentro del abdomen (por pujar) y a su vez favorece el retroceso de la sangre.

Lo mismo sucede con el sobrepeso y el entrenamiento de esfuerzo (con pesas). Ambas situaciones derivan en un exceso de presión abdominal que frena el flujo hacia el tórax y se expresa en venas dilatadas.

En Centros Estudios Vasculares te ayudamos a prevenir las varices en la menopausia

Para llegar al tratamiento adecuado contra las varices en la menopausia, debes acudir a un profesional en Flebología y Linfología. Son los únicos capacitados para proceder con técnicas especializadas y no invasivas, como la esclerosis con microespuma o la radiofrecuencia.

Centro de Estudios Vasculares cuenta con la ayuda profesional del Dr. Daniel Vogelfang, miembro de la Sociedad Internacional de Linfología y director del centro, quien aclara que el procedimiento a realizar depende de cada caso y se selecciona en función de los hallazgos clínicos.

Así que solicita ya tu primera consulta y ponte en manos de los mejores profesionales del sector para tratar la aparición de varices en la menopausia.

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