A día de hoy, existen varios tratamientos poco invasivos para eliminar las varices, por lo que es normal que te preguntes cuál es el más adecuado para ti. Una de las dudas más habituales tiene que ver con si es mejor someterse a un tratamiento con láser o, en cambio, optar por la escleroterapia para varices.
Tener claro en qué consiste cada técnica y cuáles son sus principales diferencias te permitirá tomar una decisión más informada y optar por el tratamiento que garantice mejores resultados. Por eso, a continuación te contamos si es mejor el láser o la escleroterapia para las varices.
¿En qué consiste la escleroterapia para las varices?
La escleroterapia es una técnica que consiste en inyectar un compuesto esclerosante en el interior de la variz, el cual actúa sobre la pared venosa provocando su irritación. Como resultado, la vena se cierra y el organismo la reabsorbe de forma progresiva, de manera que la circulación se redirige hacia las venas sanas.
Este tratamiento se realiza en consulta, utilizando unas agujas muy finas que no dejan cicatrices ni producen ningún tipo de dolor, y suele durar unos 20 minutos, aproximadamente. Asimismo, cabe señalar que existen diferentes tipos de escleroterapia, pudiendo utilizarse el medicamento en formato líquido o en forma de microespuma, que permite un contacto más duradero con la pared de las venas y hace posible tratar varices de mayor calibre o tortuosas. No obstante, la escleroterapia también es efectiva para eliminar arañas vasculares.
¿Cómo es la técnica del láser para quitar varices?
Por su parte, el tratamiento con láser para las varices se basa en la aplicación de energía luminosa que es absorbida por la hemoglobina presente en la sangre. Dicha absorción produce calor dentro de la vena, generando un aumento controlado de la temperatura que irrita la pared venosa y da lugar a su posterior cierre.
El tratamiento puede realizarse de forma externa, a través de la piel, o mediante un catéter endovenoso que introduce una fibra láser en el interior de la vena. En este último caso, que se aplica sobre todo en varices de mayor calibre, el procedimiento se realiza tras aplicar una crema anestésica para minimizar las molestias. Asimismo, la técnica se lleva a cabo bajo control ecográfico para evitar daños en los tejidos circundantes.Respecto a la aplicación del láser sobre la superficie de la piel, suele estar indicada para tratar las arañas vasculares, dado que este tipo de vasos son finos y superficiales. En cambio, en las varices grandes, la luz no penetra lo suficiente ni concentra el calor necesario para cerrarlas de forma eficaz.
Láser o escleroterapia para varices: diferencias clave
Para saber si es mejor la escleroterapia o el láser para varices, vamos a analizar cuáles son sus diferencias más significativas:
- Mecanismo de acción: la escleroterapia cierra la vena mediante un medicamento que actúa directamente sobre la pared del vaso, mientras que el láser depende de la absorción del calor por parte de la hemoglobina, por lo que puede ser menos efectivo en el caso de venas finas o muy superficiales.
- Tipo de varices tratadas: la escleroterapia es ideal para venas finas y medianas, incluyendo arañas vasculares, y también ofrece unos excelentes resultados en varices tortuosas cuando se utiliza microespuma. En cambio, el láser, aunque es eficaz para venas varicosas grandes, no siempre consigue resultados visibles en el caso de venas superficiales pequeñas.
- Seguridad y tolerancia: la escleroterapia es menos invasiva y no requiere ningún tipo de anestesia, mientras que en el caso del láser hay que aplicar una crema anestésica para evitar sentir molestias.
- Versatilidad en su aplicación: la escleroterapia puede aplicarse en forma de solución líquida o en microespuma, según el tipo de vena, adaptándose a las distintas características y tamaños, mientras que el láser transdérmico solo funciona en venas muy superficiales y el endovenoso en profundas, reduciendo su flexibilidad.
Coste: la escleroterapia es un tratamiento, por lo general, más económico y accesible, ofreciendo por tanto mejores resultados en relación con su precio.
¿Qué técnica es mejor para mí?
Llegados a este punto, ya podemos contestar a la cuestión de qué es mejor, el láser o la escleroterapia para las varices.
En el caso de las arañas vasculares y las venas varicosas pequeñas, la escleroterapia es la opción más eficaz, precisa y segura, permitiendo un tratamiento adaptable en función de cada caso y ofreciendo resultados duraderos. Para varices más grandes o profundas, el láser endovenoso puede ser una solución útil, pero suele ser más invasivo y suponer un coste mayor, por lo que normalmente se valoran también otras alternativas a la laserterapia vascular.
Por tanto, debido a su versatilidad y capacidad de tratar todo tipo de venas con buenos resultados, la escleroterapia sigue siendo la técnica preferida en la mayoría de casos.En cualquier caso, siempre deberás acudir a un especialista que determine cuál es el mejor tratamiento según la valoración clínica, el estado de las venas y los objetivos del paciente. En Centro de Estudios Vasculares ponemos a tu disposición los mejores tratamientos para varices, con la escleroterapia como una de nuestras técnicas más destacadas. ¡Contacta con nosotros y resolveremos todas tus dudas!

Autor del libro: “Linfologia Básica”.
Miembro de Honor del Club de Linfología.
Miembro del Capitulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
Miembro de la Sociedad Europea de Flebectomía Ambulatoria.
Miembro de la International Society of Lymphology.
Docente de cursos de posgrado en:
Universidad Europea de Madrid. UEM
Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

