Durante el embarazo, se producen cambios hormonales en el cuerpo de las mujeres, así como un aumento del volumen sanguíneo y la presión sobre las venas, que aumentan el riesgo de sufrir varices.
Conocer los distintos tipos de varices en el embarazo y qué síntomas ocasionan te permitirá tomar medidas preventivas y consultar a un especialista cuando sea necesario, aliviando las molestias de forma segura.
Así, en este post te contamos por qué salen varices en el embarazo y en qué zonas suelen localizarse, explicándote también las mejores medidas para evitarlas y cómo pueden tratarse para disminuir los síntomas.
¿Por qué salen las varices en el embarazo y qué síntomas provocan?
Las varices durante el embarazo son habituales debido a los cambios que se producen en el cuerpo de la mujer durante esta etapa. En este sentido, los principales factores que contribuyen al desarrollo de varices son:
- Los cambios hormonales, especialmente el aumento de la progesterona, dan lugar a la relajación de las paredes venosas, lo que aumenta su tamaño y debilita las válvulas, dificultando el retorno de la sangre al corazón.
- El volumen sanguíneo aumenta para abastecer al feto, generando una mayor presión sobre las venas.
- El útero en crecimiento comprime las venas de la pelvis, sobre todo la vena cava inferior, ralentizando el flujo sanguíneo.
Otros factores, como la predisposición genética o el aumento de peso durante la gestación, también incrementan el riesgo de sufrir varices en el embarazo.
Las varices en las piernas durante el embarazo pueden provocar molestos síntomas como pesadez y cansancio, hinchazón, dolor, sensación de ardor u hormigueo. Además, las embarazadas pueden presentar varices en otras zonas del cuerpo, como la vulva, la tripa o el ano, que ocasionan síntomas diversos.
Tipos de varices en el embarazo
A continuación, vamos a ver cuáles son los principales tipos de varices que pueden darse en el embarazo y qué síntomas se asocian a cada uno de ellos:
- Varices en el embarazo en las piernas: son las más comunes y provocan pesadez, dolor, calambres nocturnos, hinchazón y ardor, especialmente al final del día.
- Varices pélvicas en el embarazo: localizadas en la zona de la pelvis, generan dolor en la zona abdominal o lumbar y, en ocasiones, en las piernas. Pueden provocar varices en otras zonas como las piernas, la vulva o los glúteos.
- Varices vulvares en el embarazo: aparecen en los labios mayores, debido al mayor flujo sanguíneo en la zona, pudiendo presentar síntomas como hinchazón y molestias al caminar o permanecer sentada.
- Varices perianales (hemorroides): localizadas en el ano, producen dolor, picor e inflamación, con sangrado en algunos casos.
- Varices en la tripa en el embarazo: en ocasiones, las varices también pueden aparecer en la tripa, especialmente en embarazos múltiples o con aumento rápido de peso.
- Varices en los senos durante el embarazo: el aumento del volumen mamario y la mayor vascularización pueden provocar la dilatación de venas superficiales en los senos, pudiendo producir sensación de tirantez y pesadez.
¿Cómo evitar las varices en el embarazo?
Si quieres saber cómo prevenir las varices durante el embarazo, debes tener en cuenta que existen varias medidas que ayudan a mejorar la circulación y aliviar la presión sobre las venas.
Así, practicar actividad física de forma regular, evitar permanecer muchas horas de pie y elevar las piernas cuando estés sentada son hábitos que contribuyen a evitar la aparición de varices. También es importante llevar una dieta equilibrada, rica en fibra y baja en sal, así como mantenerse hidratada.
En caso de que ya tengas varices, las duchas frías y los masajes suaves en las piernas pueden ayudar a aliviar los síntomas. En algunos casos, puede ser recomendable el uso de medias de compresión para mejorar la circulación.
Opciones de tratamiento para las varices en embarazadas
Durante la gestación, el tratamiento de las varices suele ser conservador, dado que las técnicas intervencionistas no suelen recomendarse hasta después del parto. Así, la prioridad es aliviar los síntomas, mejorar la circulación y prevenir cualquier posible complicación.
Por ello, suele llevarse a cabo un seguimiento del peso, junto con recomendaciones dietéticas y de hábitos saludables, así como el uso de medias de compresión en algunos casos. Esto puede acompañarse de tratamiento farmacológico, aunque sólo en casos de síntomas molestos.
Una vez ha nacido el bebé, conviene esperar unos meses a que el sistema circulatorio vuelva a la normalidad antes de practicar ningún procedimiento intervencionista.
¿Las varices desaparecen después del embarazo?
Lo más habitual es que las varices por el embarazo se reduzcan y desaparezcan pasados unos tres o cuatro meses tras el parto, especialmente aquellas más leves y superficiales. Sin embargo, algunas varices pueden persistir o reaparecer en embarazos posteriores.
Por eso, es importante realizar un seguimiento médico tras dar a luz para que el especialista pueda valorar el estado de la patología y recomendar los mejores tratamientos para las varices en cada caso, previniendo complicaciones y mejorando la circulación a largo plazo.

Autor del libro: “Linfologia Básica”.
Miembro de Honor del Club de Linfología.
Miembro del Capitulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
Miembro de la Sociedad Europea de Flebectomía Ambulatoria.
Miembro de la International Society of Lymphology.
Docente de cursos de posgrado en:
Universidad Europea de Madrid. UEM
Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

