Las varices representan la manifestación clínica más habitual de la insuficiencia venosa, una patología que sufre un amplio porcentaje de la población adulta. Más allá de las molestias estéticas o los síntomas que producen, como dolor o pesadez, las varices pueden derivar en diversas complicaciones, algunas de ellas graves.
Por eso, es fundamental conocer las posibles complicaciones de las varices para acudir a consulta a tiempo y evitar la progresión de la enfermedad. En este post, te contamos cuáles son las complicaciones de las venas varicosas que se producen con más frecuencia y hablamos sobre algunas señales de alarma que te ayudarán a identificarlas.
¿Por qué pueden complicarse las varices?
Antes de nada, debes saber que existen ciertos factores de riesgo que aumentan la presión y el daño en las paredes venosas, favoreciendo el empeoramiento de la insuficiencia venosa crónica y la aparición de complicaciones. Los principales son:
- Sedentarismo, o permanecer muchas horas sentado o de pie.
- Sobrepeso u obesidad, debido al aumento de la presión en las extremidades.
- Antecedentes familiares de enfermedad venosa.
- Edad avanzada, que provoca el debilitamiento de las paredes venosas.
- Cambios hormonales que se dan durante el embarazo o la menopausia, entre otros casos.
Aunque las complicaciones de las varices también pueden darse en ausencia de estos factores de riesgo, su presencia incrementa notablemente la probabilidad de que surjan problemas. Por ello, identificar y controlar dichos factores es fundamental para ralentizar el avance de la enfermedad y reducir posibles riesgos.
¿Cuáles son las complicaciones de las varices más habituales?
A continuación, repasamos las principales complicaciones asociadas a las varices, que pueden ser de tipo venoso –flebitis, trombosis y rotura venosa– o dermatológico, principalmente dermatitis y úlceras venosas.
Flebitis
En primer lugar, la flebitis consiste en una inflamación de las venas varicosas causada por la formación de un coágulo de sangre, y puede ser de tipo superficial o profundo. La tromboflebitis superficial es una complicación mucho más habitual de las varices, que se manifiesta con dolor localizado, inflamación y mayor sensibilidad en la zona.
En la mayoría de casos, se trata de una complicación leve con buen pronóstico, pero, si no se trata adecuadamente, el proceso inflamatorio puede extenderse y aumentar el riesgo de que derive en una trombosis más profunda.
Trombosis
Por su parte, la trombosis venosa profunda hace referencia a la formación de un coágulo que bloquea total o parcialmente el flujo sanguíneo en una vena profunda, normalmente situada en las piernas. Esta obstrucción altera el retorno venoso, provocando síntomas como dolor intenso, inflamación, sensación de calor y, en ocasiones, cambios en la coloración de la piel.
Se trata de una complicación mucho más grave que la anterior, dado que existe riesgo de que el trombo se desprenda y viaje hacia los pulmones, pudiendo ocasionar una embolia pulmonar.
Hemorragia por rotura venosa
Otra posible complicación de las varices es la rotura venosa, que tiene lugar cuando una vena varicosa superficial se rompe cerca de la piel, que suele estar debilitada debido a la insuficiencia venosa, dando lugar a un sangrado externo. La rotura puede suceder tras un pequeño traumatismo o de forma espontánea, debido a la fragilidad vascular.
Aunque el sangrado puede ser aparatoso, no suele ser una complicación grave, siempre que se controle y trate adecuadamente. En estos casos, se recomienda elevar la extremidad y aplicar un vendaje compresivo para detener la hemorragia.
Dermatitis
Pasando a los problemas cutáneos, uno de los más habituales es ladermatitis, que se caracteriza por la inflamación y enrojecimiento de la piel en la zona afectada, que puede causar picor, sequedad y descamación. Además, también pueden darse cambios en la pigmentación de la piel y endurecimiento (lipodermatoesclerosis).
Estas afecciones cutáneas tienden a empeorar con el tiempo si no se tratan, facilitando la aparición de úlceras o infecciones.
Úlceras venosas
Por último, las úlceras venosas son heridas que suelen aparecer alrededor de los tobillos como consecuencia de la presión venosa prolongada y la mala circulación, siendo un signo de insuficiencia venosa avanzada. Se trata de lesiones difíciles de cicatrizar y poco dolorosas, salvo que se infecten, algo que puede ocurrir con relativa facilidad si no se tratan a tiempo.
¿Cuándo acudir al especialista? Señales que pueden indicar complicaciones
Como puedes ver, reconocer a tiempo las complicaciones de las varices es imprescindible para evitar problemas mayores. Aunque las diversas complicaciones pueden cursar con distinta sintomatología, vamos a señalar algunos de los signos de alerta más frecuentes:
- Dolor persistente o intenso en las piernas.
- Enrojecimiento, calor y sensación de endurecimiento a lo largo de una vena.
- Aparición de úlceras que no cicatrizan.
- Cambios en el color, textura o sensibilidad de la piel.
- Hinchazón progresiva o sensación creciente de pesadez.
- Sangrados repentinos o abundantes en zonas con varices.
Ante cualquiera de estos síntomas, lo mejor es acudir al especialista cuanto antes para obtener un diagnóstico preciso y adoptar un abordaje eficaz que prevenga complicaciones más graves y garantice la salud vascular.

Autor del libro: “Linfologia Básica”.
Miembro de Honor del Club de Linfología.
Miembro del Capitulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
Miembro de la Sociedad Europea de Flebectomía Ambulatoria.
Miembro de la International Society of Lymphology.
Docente de cursos de posgrado en:
Universidad Europea de Madrid. UEM
Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

