En muchos casos, las varices se acompañan de síntomas como dolor, pesadez o hinchazón en las piernas, pero en otros pueden aparecer sin que quien las sufre note molestias en su día a día. Si este es tu caso, puede que te preguntes si es conveniente tratar las varices asintomáticas o simplemente mantenerlas controladas.
Lo primero que debes saber es que si observas una nueva variz es recomendable acudir al especialista para que pueda confirmar el diagnóstico y evaluar las medidas necesarias, pero no siempre es necesario un tratamiento inmediato. A continuación, te lo explicamos con más detalle.
¿Qué son las varices asintomáticas?
Las varices asintomáticas son venas dilatadas, visibles o abultadas que aparecen principalmente en las piernas pero no provocan molestias significativas. En este sentido, algunas venas pueden aparecer más marcadas de lo habitual, sin sentir el dolor, pesadez, picor, calambres o hinchazón que frecuentemente se asocian a las varices.
Sin embargo, aunque no generen síntomas, siguen suponiendo una alteración de la circulación, ya que la sangre no circula con la misma eficacia por las venas afectadas. Aunque pueden pasar inadvertidas durante mucho tiempo o percibirse sólo como un problema estético, es conveniente controlarlas y, en algunos casos, tratarlas.
¿Por qué aparecen las varices si no causan molestias?
Cuando las válvulas de las venas dejan de funcionar correctamente, parte de la sangre tiende a acumularse y aumenta la presión dentro del vaso. Con el tiempo, esa presión puede favorecer que la vena se dilate y se haga visible.
Sin embargo, si la alteración venosa es leve, afecta a un tramo muy localizado o el resto del sistema venoso compensa bien el retorno de la sangre, el paciente puede no notar dolor, pesadez ni hinchazón. Además, los síntomas dependen de varios factores, como el grado de presión dentro de la vena, la inflamación local, el tiempo que la persona pasa de pie o sentada y la sensibilidad individual.
Por eso, una variz puede ser visible durante mucho tiempo y seguir siendo asintomática.
Varices sin síntomas: ¿cuándo conviene tratarlas y cuándo es suficiente con controlarlas?
Cuando las varices no causan molestias, no siempre es necesario tratarlas de forma inmediata. Eso sí, siempre es conveniente acudir al especialista para confirmar el diagnóstico, valorar si existe insuficiencia venosa asociada y descartar signos que puedan requerir un seguimiento más específico.
Si la variz no provoca dolor, pesadez, hinchazón, picor ni calambres, no aumenta de tamaño de forma evidente y no se acompaña de cambios en la piel, el flebólogo puede recomendar simplemente controlarla. Así, puede ser suficiente con observar la evolución de la vena, acudir a revisión cuando corresponda y consultar de nuevo si aparecen síntomas o cambios visibles.
En cambio, el tratamiento puede valorarse cuando la exploración muestra un reflujo venoso significativo, cuando las varices aumentan de tamaño progresivamente, cuando existen antecedentes de trombosis superficial, úlceras venosas o complicaciones previas, o cuando empiezan a aparecer cambios en la piel. También puede plantearse si, aun sin síntomas físicos, las varices generan una preocupación estética importante para el paciente.
En cualquier caso, la evaluación siempre se hará de manera individualizada, equilibrando la situación clínica con las preferencias y necesidades de cada paciente.
Los riesgos de no controlar las varices asintomáticas
Es importante tener en cuenta que no todas las varices asintomáticas tienen por qué causar problemas en el futuro, dado que algunas pueden mantenerse estables durante años. Sin embargo, en otros casos pueden agravarse, sobre todo si existe insuficiencia venosa asociada, antecedentes personales o familiares, sobrepeso o sedentarismo.
Por eso, el principal riesgo de no acudir al especialista para controlarlas es no detectar a tiempo cuándo una variz aparentemente leve empieza a cambiar, pudiendo dar lugar a:
- Avance de la insuficiencia venosa: la variz puede formar parte de un problema circulatorio mayor que, en fases iniciales, no siempre produce síntomas evidentes.
- Aparición progresiva de molestias: con el tiempo pueden surgir pesadez, dolor, hinchazón, picor, calambres o sensación de cansancio en las piernas.
- Complicaciones venosas: en algunos casos pueden aparecer trombosis venosa superficial, sangrado de una variz o úlceras venosas.
- Retraso en el tratamiento adecuado: si el problema se detecta en una fase más avanzada, el abordaje puede ser más complejo que cuando se actúa en una etapa inicial.
Tratamiento de varices asintomáticas: ¿cuáles son los más habituales?
En caso de que el especialista recomiende tratar las varices, existen varios procedimientos mínimamente invasivos que pueden ser adecuados. La elección dependerá del tipo de variz, su tamaño, la vena afectada y el resultado del estudio realizado por el flebólogo, siendo los más habituales:
- Esclerosis con microespuma: es una de las opciones más utilizadas para tratar arañas vasculares y varices de diferentes tamaños. Consiste en la aplicación de una sustancia esclerosante dentro de la vena para que esta se cierre de forma progresiva y deje de ser visible.
- Flebectomía: se utiliza especialmente en el caso de varices superficiales, visibles o abultadas, que pueden eliminarse de forma localizada. El tratamiento se realiza bajo anestesia local y es ambulatorio.
- Adhesivo VenaSeal: permite cerrar la variz utilizando un adhesivo médico biocompatible, siendo uno de los tratamientos más innovadores, eficaces y cómodos para el paciente. En Centro de Estudios Vasculares somos el primer centro certificado en España para aplicar este procedimiento en varices.
Si tienes varices visibles asintomáticas, una valoración especializada puede ayudarte a saber si conviene tratarlas ahora o simplemente mantenerlas vigiladas. Pide cita en Centro de Estudios Vasculares, expertos en el tratamiento de varices en Madrid, y solicita una valoración gratuita para resolver tus dudas con un equipo especializado.

Autor del libro: “Linfologia Básica”.
Miembro de Honor del Club de Linfología.
Miembro del Capitulo de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular.
Miembro de la Sociedad Europea de Flebectomía Ambulatoria.
Miembro de la International Society of Lymphology.
Docente de cursos de posgrado en:
Universidad Europea de Madrid. UEM
Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid
Facultad de Medicina de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

